El nuevo subsidio gubernamental no logra compensar la diferencia frente al combustible importado.
Un nuevo subsidio a los combustibles anunciado el 9 de septiembre resulta insuficiente para cerrar la brecha récord entre los precios de Petrobras y las importaciones desde Estados Unidos. La medida suma R$ 1 por litro a la subvención ya vigente de R$ 1,12 por litro para el diésel.
Según datos de StoneX, el diésel de Petrobras se ubica R$ 3,32 por litro por debajo del producto importado sin considerar el nuevo beneficio. Esta diferencia representa un desfase del 102,1% y marca un nuevo récord histórico, por encima del pico de R$ 3,16 registrado en abril tras el inicio del conflicto en Medio Oriente el 28 de febrero.
En el caso de la gasolina, el nuevo decreto eleva el subsidio de R$ 0,44 a R$ 0,63 por litro, junto a una reducción de R$ 0,19 por litro de etanol mezclado. La gasolina de Petrobras cotiza R$ 1,22 por litro por debajo de la importada, una diferencia del 47,6%, aunque Brasil no depende de compras externas para cubrir su consumo interno de este combustible.
Brasilcom, la federación que representa a las distribuidoras mayoristas, señaló que las medidas no modifican el panorama porque el subsidio no cubre un desfase tan elevado. La entidad agregó que el traslado a los surtidores dependerá de la estrategia logística y comercial de cada empresa asociada.
Los precios de las acciones pueden subir y bajar. El rendimiento pasado no garantiza resultados futuros. Este artículo es una noticia, no una recomendación de inversión.
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